Como igual no estabamos para muchos trotes (es que el calor aca te aplasta, te deja sin fuerzas), hoy decidimos pasear por la isla de Hong Kong, donde esta ubicado nuestro hotel, asi no nos nalejamos mucho.
Hong Kong se divide en varias partes, la isla de Hong Kong, donde esta toda la parte modernisima y otra antigua, Hong Kong continental, y otras muchas islas, la mas grande es Lantau.
En la isla, estos centenarios tranvias la recorren de este a oeste, son de 2 pisos y de madera. La tarifa es la misma para cualquier recorrido (super barata 0,20 euros) y se paga al bajar.
Entramos en un templo, donde veneran a no se quien y a los muertos con velas, sahumerios y comida. Esos conos que cuelgan del techo son como los espirales que usabamos nosotros para los mosquitos, pero con perfume, estan todos encendidos, medio que te matan.

En la isla hay una parte antigua llena de edificios medio derruidos y como sucios, tambien hay mercados de comidas, flores y frutas y verduras, muy pintoresco y totalmente opuesto a toda la zona de los rascacielos y super tiendas que estan a pocos metros.
Andando en el tranvia.
La zona moderna de la isla se presenta con todos sus shoppings y supermarcas, lo encuentran a Mato entre los chinitos?
Subimos en tranvia a una montaña de 500 metros que hay en el sur de la isla donde se ve toda la bahia Victoria desde arriba, los rascacielos de la isla de HK primero y cruzando el mar, la parte continental de HK. Es hermosa la vista. Llovia un poco. Pero aca llueve y para todo el tiempo. De repente te metes en el subte lloviendo y cuando salis hay sol.






Primero nos llevo hasta a la Pagoda del Norte (25Y), a la que subimos para ver la ciudad desde arriba. Nos espero que bajemos y despues nos llevo hasta el extremo oeste de la ciudad, a pesar de que nosotros le insistiamos que no. El nos queria llevar porque decia que era lo mas lindo de la ciudad. Obviamente, no era que hablasemos entre nosotros, todo con señas y muecas.










Un alto en el camino, una sandiita fresquita. Esta lleno de puestos de fruta por todas partes, se agradece con este calor asqueroso.
Nos dimos cuenta que les hacemos gracia a los chinitos... se cuchichean y se rien cuando nos ven pasar, no se si es por los colores de nuestros pelos (ellos aca son todos morochos), o por nuestro color de pieles (yo re quemada por el sol y Mato rocita), aca las mujeres se cuidan mucho de no broncearse, se tapan todo, con guantes, gorros, paraguas, capas, lo que sea.
Al pobre jinmao, que es lindidimo, le estan construyendo un edificio justo detras, que hace que no se aprecie bien su diseño.
Estas son las vistas desde el Jinmao. 

La calle mas centrica de Shanghai, no se diferencia en casi nada con otras ciudades grandes...
Probando la riquisima comida china, no nos achicamos nada con los palillos chinos. Comemos perfectamente el arroz y los tallarines en sopa, a pesar de llevar cubiertos siempre con nosotros, por las dudas...

